El paso del Señor ha acaecido.
En medio de la noche Él lo ha salvado,
hoy el Hijo ha resucitado,
y el yugo de la muerte ha destruido.

La sombra de la duda se disipe,
que llega ya la Luz eterna y Viva,
las gracias de Su mano se prodigan,
ha vencido a la muerte y ahora vive.

Oh! Ha sido un milagro patente,
las vendas y el sudario colocados,
así es como fueron encontrados,
(imposible retirado por gentes

el cuerpo de nuestro Rabí querido:)
no hay muestras de pisadas ni roturas
ni de haberse llevado el cuerpo a oscuras
ni de la losa haberse movido.

Como siempre, en boca de mujeres,
que auncian alegres y exultantes
la Noticia, buena e importante
a todos aquellos que Le quieren.

Jesús Resucitado nos precede
entrado la cabeza ya en la Gloria
el resto de la Iglesia esta victoria
por siempre con alegría celebre.